Por Jorge RamĂłn Rizzo*
En los meses previos y durante el inicio de la Copa Mundial de Futbol 2014, Brasil enfrentĂł una ola de protestas masivas bajo los lemas “¡No habrá Copa!” y “¡FIFA vete a casa!”. Los brasileños protestaban por el alto costo de la organizaciĂłn en contraste con la falta de inversiĂłn en servicios pĂşblicos, educaciĂłn y salud.
A pocos dĂas del inicio, el metro de SĂŁo Paulo paralizĂł sus actividades. TambiĂ©n hubo huelgas de policĂas y maestros, asĂ como movimientos sociales como el de los “Trabajadores Sin Techo” que bloquearon decenas de vĂas principales. Durante el partido inaugural, la policĂa usĂł gases lacrimĂłgenos para dispersar manifestantes cerca del estadio Maracaná.
Eso fue Brasil en 2014. Hoy en MĂ©xico 2026, a solamente 30 dias del partido inaugural, surge la amenaza de una huelga nacional de maestros y en unos dĂas se desarrollará una megamarcha, en ocasiĂłn del DĂa del Maestro (15 de mayo), que será el primer termĂłmetro para apreciar si trae o no, fuerza el movimiento magisterial.
Si la estrategia gubernamental para negociar con el magisterio sigue siendo recortar dĂas de escuela e improvisar calendarios, el marcador polĂtico antes de que ruede el primer balĂłn del Mundial ya va perdiĂ©ndose en el terreno de la educaciĂłn pĂşblica.
El magisterio disidente acusa que adelantar el fin de clases del 15 de julio al 5 de junio no era una medida pedagĂłgica, sino un burdo intento polĂtico para vaciar las aulas y desactivar sus protestas de cara al Mundial de Futbol de la FIFA 2026
Los lĂderes de la Coordinadora ya advierten que aprovecharán que los ojos del mundo estarán sobre MĂ©xico para visibilizar sus demandas, amenazando la movilidad hacia el Aeropuerto Internacional y las inmediaciones del Estadio Azteca. Y ni quĂ© decir de Monterrey y Guadalajara, que tambiĂ©n serán sedes mundialistas.
Las secciones 9 de Ciudad de MĂ©xico, 7 de Chiapas, 18 de Michoacán y 22 de Oaxaca, son los cuatro bastiones histĂłricos que operan como un engranaje perfecto de movilizaciĂłn masiva para la CNTE. Solamente la secciĂłn 9 de CDMX, por si sola, con su demostrado control de las escuelas de educaciĂłn básica en la capital, garantizarĂan que el ZĂłcalo y las avenidas principales se conviertan en un campamento permanente a partir del 15 de mayo.
La SecciĂłn 22 de Oaxaca, es una especie de motor de la Coordinadora. Su capacidad de desplazar a decenas de miles de docentes hacia la capital del paĂs corta de tajo la normalidad, a la que se sumarĂan Tabasco y Veracruz que son estados del sureste, que refuerzan los contingentes que cercarán las sedes federales.
Las secciones 7 y 18 de Chiapas y Michoacán, respectivamente, son especialistas en la presiĂłn perifĂ©rica. Controlan vĂas fĂ©rreas, carreteras federales y casetas de peaje, aislando econĂłmicamente regiones enteras como mecanismo de presiĂłn paralelo a las marchas en la Ciudad de MĂ©xico.
HistĂłricamente, cada vez que el gobierno intenta asfixiar las protestas mediante decretos administrativos, cambios de calendario o el uso velado de la fuerza pĂşblica, la CNTE responde radicalizando su postura. Esta huelga nacional es la viva prueba de que las soluciones superficiales sĂłlo han servido para encender un polvorĂn laboral que ahora está listo para estallar justo cuando el paĂs necesita proyectar estabilidad global.
La táctica del Estado mexicano frente a la CNTE no ha cambiado en dĂ©cadas; el gobierno actual repite los mismos vicios de simulaciĂłn que criticaba en el pasado. ÂżY quĂ© exigen? Pues la abrogaciĂłn total de la Ley del ISSSTE de 2007 para regresar a un sistema de pensiones solidario en lugar de las cuentas individuales de las Afores; reclaman la reparaciĂłn de la reforma educativa, exigiendo un verdadero rĂ©gimen sociolaboral justo para el magisterio; y denuncian que la SecretarĂa de GobernaciĂłn les ha tendido trampas en las supuestas mesas de trabajo que califican como una mera fachada polĂtica.
La huelga de la CNTE prĂłxima a arrancar podrĂa ser la gota que derrame el vaso y sentencie la salida de Mario Delgado de la SecretarĂa de EducaciĂłn PĂşblica o de Rosa Icela RodrĂguez de la SecretarĂa de GobernaciĂłn. Estamos ante una sentencia clara para el gobierno de Claudia Sheinbaum: la gobernabilidad del paĂs no se resuelve decretando el fin anticipado de las clases ni disimulando el descontento social bajo el tapete de un torneo de futbol internacional. Al haber intentado vaciar las aulas para limpiar las calles, el Estado solo consiguiĂł encender la mecha de un gremio que sabe perfectamente cĂłmo arruinar una fiesta global.
El balĂłn está en la cancha de Palacio Nacional. Si la respuesta oficial sigue siendo la administraciĂłn del conflicto y la cerrazĂłn financiera ante las pensiones, el marcador polĂtico para esta administraciĂłn se definirá por goleada en contra, mucho antes de que el silbato de la FIFA inaugure el primer partido en el Estadio Azteca: ÂżAcaso se repetirán las escenas de Brasil 2014 con gases lacrimĂłgenos en plena inauguraciĂłn mundialista?
*Periodista/Tlaxcala


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