Se busca desobradorizador

PULSO

Eduardo Meraz

 El desbarajuste de país, gracias a la acomplejado y confuso estilo de gobernar del presidente totalmente Palacio Nacional reclama, con urgencia, un “desobradizador” capaz de poner orden en un supuesto cambio de régimen.

Después de casi cinco años, de “obradorizar” la administración pública y el poder legislativo, nos hemos dado cuenta de  lo absurdo de los experimentos puestos en práctica, pues terminaron por desorganizar, cuando no destazar, proyectos, instituciones y leyes.

Sin embargo, lo más lamentable de lo ocurrido a lo largo de este periodo es la ausencia casi total de una alternativa fresca, sin  mirar al pasado inmediato, al cual la gente identifica con prácticas corruptas, por encima de las bondades sociales ofrecidas a la población.

Sobresalen por su falta de argumentos, presencia e ideas novedosas los partidos políticos, todos; se han preocupado más por confrontarse con el oficialismo, en lugar de buscar identidad con los sectores sociales, agraviados o no por las políticas y acciones gubernamentales erráticas.

Mucho menos han hecho esfuerzos serios por plantearse alternativas diferentes  a las ya experimentadas.

La cantaleta de las estancias infantiles, las escuelas de tiempo completo, el seguro popular, son conceptos carentes de esencia y cada vez menos respaldo popular, ante el efecto adormecedor de conciencias de las dádivas cuatroteístas.

Pero lo más grave es el triste espectáculo ofrecido por las dirigencias partidistas, cuyas luchas intestinas crean en el imaginario colectivo la impresión de estar lejos y apartadas de la sociedad, al únicamente privilegiar sus intereses particulares.

Así lo han hecho notar en fechas recientes, al poner por encima la nominación del candidato presidencial de sus colores y abandonar cualquier intento de buscar a personas de la sociedad. No en balde cada vez tienen menos adeptos y militantes.

Las historias de vida de los aspirantes partidistas no son buenas cartas de recomendación y los vuelve muy vulnerables frente al oficialismo que no dudará en magnificar los pecados de la oposición.

La innegable corrupción cuatroteísta, de proporciones épicas, debe ser exhibida de manera reiterada, pues es el camino más seguro y certero para “desobradizar” la vida pública. De lo contrario, seremos cómplices de la instauración del modelo hitleriano en México.

Para desfortuna de los mexicanos, en el horizonte no aparece -hasta este momento- un personaje o una agrupación con ideas frescas y sólidas para poner fin a la plaga del cuatroteísmo.

La democracia es tan importante que dejarla en manos de los políticos actuales semeja un suicidio. De ahí la urgencia de contar con un “desobradorizador” y entre más pronto mejor.

He dicho.

EFECTO DOMINÓ

Sintomático que Morena anuncie estar preparado para defender el voto en el estado de México. Sin embargo, no se ha pronunciado sobre sí respetará la voluntad expresada en las urnas.

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@Edumermo